" De la promesa incumplida a la pulsación entre el goce y el deseo"
En el seminario “D’un Autre à l’autre”, Lacan identifica al “otro significante” como el Saber, lo escribe: S 2. Y formaliza en teoría de conjuntos un hecho decisivo: S1 y S2 forman un par ordenado entre cuyos términos hay una alteridad irreductible . Para el sujeto es decisivo porque en esas condiciones resulta imposible formar un todo, imposible que el saber recubra la verdad.
Este desfasaje abre la difícil vertiente de paradojas, contradicciones e imposibilidades que condicionan la satisfacción.
En el modo neurótico de traducir la falla del saber, hay la ofensa por la promesa incumplida: el Otro de la Demanda remite su palabra a otra.
Freud llamó a este drama: Versagung, el rechazo por la palabra des-dicha, y la edificación del sufrimiento neurótico.
Es el recurso al drama para evitar ese vacío real en el centro de la angustia.
Y el necesario franqueamiento de la angustia se cumple por lo que Lacan llamó: el amor-sublimación, donde el goce condesciende al deseo.
No es una abstinencia sino una retracción del goce para reatraparlo en la construcción del objeto según la ley del deseo. Es la pulsación que opera desde el inicio del sujeto en ese doble bucle del significante.
En el seminario Aún, un poema es citado donde un nuevo amor da la razón del cambio de discurso. Es de Arthur Rimbaud, el poeta con “prosa de diamante”. Dejó de escribir a los 20 años.