Foro de Topología en Extensión de Buenos Aires
Psicoanálisis y Religión
ARGUMENTO
La idea de dedicar el foro de este año al tema de la religión surgió después de la lectura el libro Do Kamo de Maurice Leenhardt. Precisamente en esta obra, Leenhardt distingue dos tipos de conocimiento fundamentalmente diferentes.
El primero es el conocimiento sobre el mundo. En unas culturas puede ser de carácter mitológico y, en otras, científico.
El segundo es el conocimiento sobre cómo debe vivir una persona entre otras personas. Es el conocimiento que se refiere a las orientaciones éticas, a la distinción entre los propios y los extraños, a la muerte, la sexualidad, el nacimiento de los hijos y muchos otros aspectos de la vida.
Este es el conocimiento que impregna toda nuestra existencia y que siempre inte- resa a los antropólogos. Por eso ellos se preguntan cómo se acostumbra en una fami- lia o en una cultura casarse, enterrar a los muertos, criar a los hijos, lavarse, organizar el espacio donde se vive o repartir los bienes.
Según Leenhardt, este conocimiento es siempre mitológico. Es el tipo de cono- cimiento que permanece mitológico —o, dicho de otro modo, religioso— a pesar de cualquier «progreso científico». Esta es la razón por la que, sostiene Leenhardt, la ciencia no desplaza a la religión; por el contrario, crea la necesidad de ella, porque genera una falta de sentido, un espacio para el sentido, mientras que el sentido mis- mo tiene una naturaleza religiosa.
Gracias al psicoanálisis sabemos que existe una posición religiosa que se manifiesta de la siguiente manera: el sujeto cree que no cree, está convencido de que no es religioso, pero en realidad no es así. En este sentido, la subjetividad religiosa constituye una variación de Don Quijote, el caballero de una época en la que los caballeros ya habían desaparecido. Nos encontramos entonces ante un fenómeno que cae bajo la definición de síntoma: en un tiempo -o un espacio- nuevo sobrevive algo que pertenece a un tiempo -o un espacio- antiguo. Esta definición remite inmediatamente a la topología, pero incluso antes de dar ese paso cabe preguntarse: ¿en qué se distingue, con respecto a la religión, la posición del psicoanálisis de la posición de la ciencia?
En Freud, contemporáneo de Cantor, Vappereau escribe que, después de Cantor, las prácticas de iniciación y de comunión, que utilizaban literalmente uno u otro
de los orificios del cuerpo humano, dejan de ser una necesidad. En lugar de ese
uso literal, y en ocasiones muy brutal, del cuerpo, puede aparecer un objeto como la letra. En este caso se trata, por ejemplo, del matema del conjunto vacío, que escribe aquello para lo cual antes era necesario recurrir a los orificios del cuerpo.
Algo, al quedar escrito, se consuma. Esto hace eco de la idea de Lacan en RSI, según la cual el síntoma es algo así como una forma primitiva de escritura. También hace eco de la idea que Olga Bronnikova encontró en Jean Hyppolite: la posibilidad de sustituir aquello que, en su forma "salvaje", existe como pulsión destructiva, por su forma "cultural", representada por el signo escrito de la negación en la lógica.
De ello se sigue que el psicoanálisis no es un discurso que simplemente desecha un sistema arcaico de creencias desenmascarándolo como un prejui- cio. Más bien, el paso a la escritura se asemeja a la función de modulación en
la música o a una determinada transformación de las relaciones entre distintos registros. La primera formulación fue utilizada por Lévi-Strauss en su análisis de las relaciones entre lo Real, lo Simbólico y lo Imaginario; la segunda, por Lacan, cuando intentaba mostrar cómo una modificación de las relaciones en- tre los registros permite economizar un anillo del nudo borromeo. Precisamen- te en el texto mencionado, Vappereau subraya la función central de la escritura como una función de economía. Además, conviene recordar aquí la función de economía del material significante en la teoría freudiana del chiste. Al final, re- sulta que economizar la realidad religiosa es tan sencillo —y tan difícil— como extraer un anillo de la cadena borromea sin que ésta se deshaga. Ello exige, efectivamente, una cierta agudeza, si se tiene en cuenta que dicha cadena suele definirse precisamente por el hecho de que se descompone cuando se le quita uno de sus anillos.
Por supuesto, hoy en día cualquier lacaniano sabe cómo dibujar este truco con el cuarto anillo, al que Lacan llamaba la realidad religiosa. Aunque, para ser sinceros, incluso en este terreno puramente topológico pueden encontrarse innumerables cuestiones fascinantes. Pero en la dirección inversa tampoco fal- tan interrogantes: porque ser capaz de pasar de un dibujo en el que uno de los anillos simplemente ha sido denominado "realidad religiosa" a aprender verda- deramente a considerar esa realidad como uno de los anillos es, precisamente, adquirir una escritura.
Olga Bronnikova
Alexander Bronnikov
Programa
Sábado 8 y domingo 9 de agosto, 2026
08.30 Café
09.00 Apertura, Sasha Bronniokv
09.20 El Dios del Tenis, Anna Vaschilo
10.00 Del triunfo de la religión a la escritura del sacramento, Oleg Lee
10.40 Pausa
11.00 Una experiencia positiva de la virginidad, Maria Stanislavovna
11.40 El ateísmo de Schreber, Alexander Abramov
12.20 Almuerzo
14.00 Olvido de la lógica y caída en la moral, Olga Prósperi
14.40 Obra de tal modo que... El imperativo categórico del psicoanálisis, María Esipchuk
15.20 Politeísmo y Edipo, Pablo Rosemberg
Domingo 9 de agosto
08.30 Café
09.00 Padres, mujeres y fe (informe con presentación de un caso clínico), Ilia Dmitriev
09.40 La exigencia del “conviértete en la mejor versión de ti mismo” como lineamiento de pecado sin limites, Elizaveta Gorlova 10.20 Pausa
10.40 El fantasma del contenido y el contenido del fantasma: informe sobre la experiencia del progreso de un análisis, Konstantin Yazenko
11.20 El robot que no tenía miedo o La vergüenza de no saberlo todo, Svetlana Ovsyannikova
12.00 Almuerzo
13.40 Hay significante y no es teísmo, Paula Hochman
14.20 Sacrificio, Olga Bronnikova
15.00 No fue sin querer, Alexander Bronnikov
Actividad presencial y transmisión por Zoom
con inscripción previa en burotee@gmail.com